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Antecedentes de la disciplina mental: la vía mental en Parménides


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Premisa
El objeto de estudio de esta monografía es el trabajo de Parménides, con el interés de verificar la existencia de elementos que pueden tomarse como antecedentes de un camino de conocimiento, de acercamiento a otro Plano por la vía mental. El punto de vista aplicado es aquel de la experiencia del proceso de la Disciplina mental.
No se trata de una investigación de campo, sino de una investigación esencialmente bibliográfica.
El método de investigación consiste en la lectura de la bibliografía, a través del cual entender el significado semántico, la estructura de la lengua del poema, el entorno histórico-cultural en el que fue escrito, para poder entender el contenido y para poder leerlo a continuación en una suerte de meditación con el fin de encontrar resonancia con la experiencia del proceso disciplinario, cosa que se da básicamente por intuición.
Fuentes bibliográficas
El material bibliográfico consiste ante todo en el poema Acerca de la naturaleza de Parménides, que no ha llegado a nuestro tiempo como un libro en su integridad; tenemos unos 150 versos, que constituyen uno de los textos más importantes en la historia de la filosofía, y también uno de los más difíciles de interpretar. Los versos que han sobrevivido son el resultado de una multiplicidad de fragmentos, unidos por un paciente y delicado trabajo de reconstrucción.
Estos fragmentos son citas de la obra de Parménides ya que muchos filósofos y científicos han citado en sus obras partes del poema parmenídeo, en un período que va desde el siglo IV a. C. al siglo V d.C. Los más importantes son: Platón (428-347 a.C.), Aristóteles (384-322 a.C.), Plutarco (46-120 d.C.), Galeno (129-216 a.C.), Clemente de Alejandría (150-215 d.C.), Sexto Empírico (s. II d.C.), Plotino (204-270 d.C.), Proclo (412-485 d.C.), Celio Aureliano (s. V d.C.), Simplicio (490-560 d.C.).
Por supuesto cada uno de estos autores interpreta el pensamiento de Parménides plegándolo a la tesis de su propia obra, sin embargo, la gran cantidad de referencias a la obra de Parménides y referencias a los contenidos del filósofo en otros autores, son sintomáticos de la importancia de eleático.
El interés por el pensamiento de Parménides conoce una nueva época con la fenomenología. Martin Heidegger celebró un curso sobre Parménides en la Universidad de Friburgo en el semestre de invierno de 1942/43. A partir de los años 50 comienzan a aparecer numerosos estudios y comentarios de la obra parmenídea. Por lo tanto, forman parte de la bibliografía consultada tanto el curso de Heidegger (apareció con el título de Parménides) como algunas de las investigaciones más recientes.
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Numerosas y muy diferentes interpretaciones y perspectivas son las que se presentaron sobre el pensamiento de Parménides. Pero, más allá de las diferencias, se revela la intuición común de la novedad que representa el pensamiento de Parménides en la cultura de la época.
Contexto histórico-geográfico.
A partir de mediados del siglo VIII a.C. comenzó la expansión – tal vez llamada inapropiadamente colonización – hacia occidente de las más prósperas ciudades del mundo helénico, en un primer momento Corinto, Megara, Mileto y Focea. De acuerdo con Herodoto, los foceos fueron los primeros en descubrir el Golfo Adriático, Tirrenia, Iberia y Tartesos (Cádiz). Alrededor del año 600 fundaron Massalia (Marsella) y en 565 se establecieron en Aléria en Córcega.
En el 545 a.C. Arpagone, uno de los generales de Ciro el persa, invade la ciudad jónica de Focea y esto acelera el inicio de una nueva ola de migración hacia el oeste. Casi al mismo tiempo una alianza de los etruscos y cartagineses ataca los foceos en Córcega. Los foceos eligen el camino del exilio tanto de Focea como de Aléria y van a parar a pocos kilómetros al sur de Nápoles, donde fundaron la ciudad de Elea (Velia para los latinos y hoy en día Ascea).
Pocos años después va a nacer en esta ciudad Parménides, según lo confirmado por todos los testimonios antiguos (como los de, entre otros, Diógenes Laercio, Proco, Estrabón). No se sabe con precisión la fecha de nacimiento de Parménides, que se sitúa entre 544 y 541. La vida de Parménides se coloca, por tanto, entre el siglo VI y el siglo V a.C.
Poco se sabe de la vida de Parménides. El descubrimiento hace unos años en Elea de un pedestal de una estatua en el que está escrito "Parménides, hijo de Pyro, médico filósofo" ha acreditado la idea de una escuela médica en la región, a la que Parménides habría pertenecido o incluso de la que habría estado a la cabeza.
Lo único cierto es la importancia del personaje, como puede verse ya en la antigüedad por historiadores autorizados como Plutarco y Estrabón, que informan de que el filósofo escribió las leyes de Elea y que incluso muchos años después los ciudadanos juraban obediencia a estas leyes. Parménides fue, según Platón, fiel discípulo de Jenófanes. Según otras tradiciones (Diógenes Laercio), Parménides fue discípulo del pitagórico Ameinias y lleva una "vida pitagórica".
No falta quien ha considerado a Parménides, fundador de una escuela de iatromanti (curanderos visionarios iniciados en el culto de Apolo) que se mantuvo activa durante al menos quinientos años sobre la base del descubrimiento en el área de Elea, entre 1958 y 1960, de inscripciones que parecen demostrar el estrecho vínculo entre Parménides y un círculo de "iatromanti".1
1 Roberto Baldini, L’estasi e l’enigma nel poema di Parmenide, www2.unipr.it/~pieri/File%20PDF/L_estasiel_enigma.pdf
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La obra
De la obra de Parménides sobrevive sólo el poema Acerca de la naturaleza de la que poseemos, como se ha dicho, solo unos pocos fragmentos. El poema de Parménides constituye un texto base de referencia del pensamiento occidental. Plantea la problemática del Ser y del Uno, que constituirá las vías sobre las cuales se desarrolló el pensamiento griego, empezando por los filósofos "pluralista" inmediatamente posteriores a Parménides.
Platón, que describe a Parménides como venerable y terrible, le dedica su diálogo más metafísico (Parménides), y en el Sofista y en el Político de Platón expresa sus pensamientos a través de un personaje llamado el extranjero de Elea. En el Sofista de Platón donde hace el famoso "parricidio de Parménides", introduce diferentes significados del no-ser (y por lo tanto del ser), reconociéndose de alguna manera como hijo de Parménides, ya que de lo contrario no sería posible el parricidio.
Incluso Aristóteles, para revertir la concepción parmenídea del sentido único del ser y presentando la multiplicidad de significados del ser, parte desde el mismo pensamiento parmenídeo. Por lo que ambos comienzan desde el pensamiento parmenídeo para superar las aparentes paradojas.
Parménides no expone sus ideas en un tratado filosófico, sino en un poema en verso que comienza con una historia alegórica. El autor narra su viaje en un carro tirado por dos potrancas y conducido por las Elidas, hijas de Helios, el Sol, que lo llevan a una puerta entre el día y la noche. Las jovenes persuaden a Justicia de que abra la puerta y así poder acceder a la Diosa que le da la bienvenida y le explica la Verdad, más allá de las opiniones de los mortales, en las cuales no hay certeza.
Parménides y los presocráticos
Parménides es considerado como el fundador de la Escuela Eleática, una de las escuelas presocráticas, con la que comienza a dar sus primeros pasos el pensamiento occidental, después de las cosmologías míticas (Hesíodo, Ferécides de Siros, cosmología órfica) y los poemas homéricos, que dictaron los conocimientos para las imágenes en las que se identificaba la realidad.
También en los presocráticos el problema cosmológico es dominante, pero la respuesta no es mítica. Comienzan a preguntarse acerca de los fenómenos naturales en busca de un elemento primigenio, como origen y esencia de los fenómenos; tratando de localizar y reconocer, más allá de las apariencias múltiples y siempre cambiantes de la naturaleza, la unidad de la cual la naturaleza hace el mundo, la única sustancia que constituye su ser, la única ley que rige su devenir.
La sustancia es para los presocráticos la materia de la cual se componen todas las cosas, pero es también la fuerza que explica su composición, su nacimiento y su muerte, su cambio perpetuo.
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Este principio se identifica por Tales en el agua, tal vez, como refiere Aristóteles, argumentando que el alimento de todas las cosas es húmedo.
Anaximandro, autor de una obra en prosa Acerca de la naturaleza, el primer escrito filosófico en Grecia, identifica el principio (arjé) no en un elemento específico, como el agua o el aire, sino en el infinito (ápeiron), entendido como la cantidad indefinida e infinita de materia, de la que se originan todas las cosas y en el que se disuelven al final del ciclo que se fijó para ellas.
Para Anaxímenes sin embargo el principio es el aire, del que nacen todas las cosas que son, que fueron y que serán, incluso los dioses y las cosas divinas. El aire es el principio del movimiento y de todos los cambios. La transformación de las cosas es a través del proceso dual de rarefacción y condensación. A través de la rarefacción, el aire se convierte en fuego; condensándose se convierte en viento luego en nube, después agua, tierra y luego piedra. Del mismo modo, la condensación produce el frío y la rarefacción el calor.
Para Pitágoras, la sustancia de las cosas es el número. El número como orden medible, da forma, volviendo determinado lo que es indeterminado. Así pues, el principio de los seres no es la materia sino la forma. Aristóteles dice que los pitagóricos han tratado los números como magnitudes espaciales (Metafísica, XIII, 6,1080 b, 18) y también informa de la opinión de que las figuras geométricas son el elemento esencial del cual constan los cuerpos (Metafísica, VII, 21028b, 15).
Heráclito parte de la constatación del incesante devenir de las cosas: “No es posible descender dos veces por el mismo río o tocar dos veces una sustancia mortal en el mismo estado” (p. 91, Diels). La sustancia que explica el devenir incesante del mundo es identificada por Heráclito en el fuego, que pierde sin embargo, en su opinión, toda corporalidad, al ser un principio activo, inteligente y creador: "Este mundo, que es el mismo para todos, nadie de los dioses o los hombres lo ha creado, sino que siempre fue, es y será fuego eternamente vivo que con orden regular se enciende y con orden regular se apaga." El devenir es por lo tanto, esta tensión entre dos contrarios, que genera el movimiento.
Con respecto a los conceptos que hemos mencionado sintéticamente, el pensamiento de Parménides presenta una diferencia radical. Él no pone la pregunta sobre el principio constitutivo de la naturaleza, del mundo, sino que pone el problema en el ser. Y, por primera vez, en términos lógicos, abstractos.
Análisis del texto
El análisis se llevará a cabo en forma de exégesis sobre el contenido específico del poema. Se hará solo referencia, en función del interés y el punto de vista fijados en la introducción de los elementos que más resuenan con la experiencia del proceso de la Disciplina mental.
La irrupción de la mente en Parménides
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La diosa no plantea la cuestión de qué es el ser, parte de una respuesta: "Es necesario decir y pensar que el ser es: de hecho el ser es y el no ser no es." Con esta formulación en términos lógicos aparece un nuevo fenómeno, la irrupción del fenómeno de la abstracción, del fenómeno mental, la expresión de la mente.
No se está hablando de la naturaleza del ser o del no ser, no se está definiendo el modo de ser de las cosas, no es problema de sustancia, de materialidad. El problema es puesto en términos lógicos: las cosas pueden ser o no ser, pero no pueden ser y no ser al mismo tiempo. Este modo de presentarlo asume una separación de los objetos del pensamiento, asume la abstracción, la irrupción de la mente, que no necesita de objetos para expresarse.
De Aristóteles en adelante, hasta Heidegger se ha intentado explicar la respuesta de la diosa a Parménides, sin resultados satisfactorios. El significado que hemos intentado dar a las palabras de la diosa era siempre en sentido ontológico o metafísico, el pensamiento se ha cerrado, por esta vía, en un callejón sin salida, aunque, como reconoce Heidegger, ha producido en su camino el desarrollo de la tecnología (techné) y la ciencia, pero no ha respondido a la pregunta fundamental que palpita en el corazón del ser humano sobre el ser.
Parménides ha sido identificado a menudo como el fundador del pensamiento occidental, pero sin embargo en estos 2.500 años, de la presunta evolución del pensamiento occidental se ha producido un progresivo distanciamiento del fenómeno mental, en un camino que se distrae de nuevo en las preguntas sobre la materialidad, sobre la constitución del ser, olvidando, que, siguiendo la lección parmenidiana, el ser es mental, independiente de los objetos que se piensan.
En la misma época en la que supuestamente Parménides escribió su Poema, en India el Buda indicó su “vía del despertar”. Está más allá de los intereses de este estudio un análisis comparativo entre el pensamiento de Parménides y el de Buda, pero sin duda sorprende la concomitancia de dos fenómenos que presentan fuertes analogías, con respecto a la aparición del fenómeno mental. Baste mencionar aquí unas palabras del Sutra del Surangama: “¡Ananda! Si pudiera permanecer perfectamente independiente de las falsas percepciones y de todo cumplimiento o incumplimiento de ellas, entonces habría exterminado a todas las causas que conducen a la muerte y el renacimiento y también habría obtenido una iluminación de una madurez perfecta, que es propia de la naturaleza de la no-muerte y del no-renacimiento. Esta es la pura Mente Intrínseca, la siempre viva Esencia Intuitiva”.
El contenido existencial
Resuena con la disciplina mental, cuya esencia es la búsqueda de la libertad del determinismo y el condicionamiento de la propia conciencia, para lograr estructuras universales, el impulso existencial que motiva la trayectoria referida por Parménides.
El poema no se presenta como un tratado filosófico, como la fría exposición de teorías, sino que aparece vinculado a la convicción de que una investigación puramente lógica, que nada concede a la opinión y al parecer, no es el camino de la salvación humana. La historia es además en primera persona y en la Introducción, Parménides deja claro inmediatamente que
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es su viaje y está motivado por su deseo de llegar allí, donde las yeguas lo conducen, justo al frente de la diosa, que lo guiará paso a paso a conocer la verdad.
La imagen muestra toda la fuerza de una convicción iniciática, que tiene fe, no en ritos y misterios, sino en el poder de la mente inquisitiva. El rigor lógico de la investigación se salda con su significado existencial. Así que el viaje parece motivado por la búsqueda para llegar a la "Verdad", liberándose de la “opinión de los mortales, en la que no hay ninguna certeza”.
El lenguaje poético
Parménides expone sus concepciones con la forma de un poema, que desde el punto de vista de la métrica está inspirado en el hexámetro épico de Homero y Hesíodo. Y esto en una época en la cual aquellos que luego serán llamados presocráticos se expresan en prosa, con breves tratados o epigramas (como Anaximandro, como ya se comentó, Anaxímenes y Heráclito). Esto ha sido interpretado de diferentes formas.
Cordero, también sobre la base de la utilización del dialecto Panhelénico de los poemas homéricos, (aunque Parménides fue jónico y los habitantes de la región de Elea predominantemente dorios) concluye que Parménides quiere despertar el interés y ser comprendido por un público lo más amplio posible.
Cerri considera que las obras en prosa redactadas hasta la época de Parménides eran en realidad una suerte de notas, listas de reflexiones cortas, pero no constituían razonamientos continuados, como para componer la tesis fundamental de una doctrina. Es decir, la exposición filosófica, forma de expresión totalmente nueva en el panorama de la cultura griega, estaba naciendo pero todavía no se había establecido plenamente. Parménides así, queriendo proporcionar una exposición completa de su pensamiento, tratando el método, tesis final y fases intermedias, recurre al instrumento del leguaje natural, obvio, que le ofrecía el griego de finales del siglo VI o principios del siglo V para un discurso de este género, que era uno y sólo uno, la épica. La épica había sido canonizada en una épica teogónica, encargada de ofrecer una visión integral del mundo, con la cosmogonía y la cosmología.
Pero desde nuestro punto de vista, el uso del lenguaje poético – en la forma de la época, evidentemente – parece revelar la imposibilidad de traducir al lenguaje común de la prosa la comprensión que se ha revelado a Parménides al final de su viaje. Y en particular, la comprensión-revelación del Ser, el acceso a otro Plano.
Al tratar de definir la esencia de la poesía, escribe Heidegger: “El poeta nombra a los dioses y a todas las cosas de acuerdo a lo que son. Esta nominación no es sólo para proporcionar un nombre a lo que ya era conocido, sino que en su lugar el poeta, al decir la palabra esencial, nomina con esta designación, por vez primera, al ente que es y así es conocido como entidad. La poesía es la instauración del ser con la palabra”2 y además: “Poetizar significa dar el nombre
2 Martin Heidegger, Holderlin e l'essenza della poesia, (Holderling y la esencia de la poesía), en Arte y poesia, ed. Fondo de cultura económica, México 1958, pág. 137. Heidegger para definir la esencia de la
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originario a los dioses. Pero la palabra poética no tiene su fuerza nominadora, si no hablan los propios dioses… ¿Cómo hablan los dioses?
...Y los signos son, desde los tiempos remotos, el lenguaje de los dioses
(IV, 135) Lo que dice al poeta consiste en sorprender estas señales para luego transmitirlas a su gente.”3
El lenguaje poético es el único que puede hablar de lo inefable.
El des-velamiento de la verdad
La interpretación hecha por Heidegger del fenómeno de la verdad tal como se presenta en el poema de Parménides, arroja luz sobre otro aspecto que es la plena resonancia con el progresivo des-velamiento (caída de velo, de creencias) que se experimenta en el proceso de la disciplina (el filtro de los sueños, los sentidos, la estructuración, la memoria, la forma mental).
Apoyándose en la etimología de la palabra griega alétheia,4 formada con un alfa negativa y la raíz let* (ocultar), Heidegger subraya el hecho singular de que la filosofía griega en sus orígenes expresara la "verdad" con un término negativo, pensándola, a la letra, como “des-velamiento” y “des-ocultar”, como algo que debe ser alcanzado desde el ocultamiento.
Además, esta interpretación es coherente con la enseñanza de la diosa, cuando exhorta a Parménides a no seguir la vía de las opiniones (… Por esto son nombres todos cuanto los mortales han establecido, persuadidos de que son verdaderos: generarse y perecer, ser y no ser, cambiar de lugar, mudar de color brillante).
El camino y el método
Aunque no se puede trazar en el texto parmenídeo un proceso ordenado de pasos que conduzcan al operador a reconocer los límites y condicionamientos de la propia conciencia para escapar, trascendiendo hacia estructuras universales, la idea de una ruta de sucesivas comprensiones encadenadas las unas a las otras está presente en el poema de Parménides, en dos aspectos.
De un lado el viaje alegóricamente expresado en el Proemio se refiere a un camino a recorrer para poder llegar a la verdad, a la comprensión, al ser, del otro las explicaciones-revelaciones de la diosa se formulan como etapas del camino a través del cual el futuro filósofo es guiado por la diosa siguiendo un método (este término proviene del griego "hodòs", que significa
poesía toma como referencia la poesía de Hölderlin, que considera el poeta de los poetas, porque su obra contiene una fuerte determinación de poetizar la esencia de la poesía.
3 M. Heidegger, ibídem, pág. 144
4 Nota del traductor: ἀλήθεια, significa “verdad”.
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"camino")5, con axiomas, etapas, conclusiones, demostraciones mediante el absurdo, principios, etc.
La estructura consciencia mundo
La fuerza “creativa” del pensamiento está bien presente en el discurso de la diosa: … pues una misma cosa es la que puede ser pensada y puede ser.
Aún más explícita, parece referirse a la comprensión de la estructura conciencia mundo algunos versos más tarde: “Lo mismo es aquello que se puede pensar y aquello por lo que existe el pensamiento que se piensa, pues sin aquello que es, y en punto a lo cual es expresado, no encontrarás el pensar”.
La doxa a la luz de la aletheia.
Gran parte de los comentaristas de Parménides han contrapuesto radicalmente la vía presentada por la diosa, la de la verdad (aletheia) y la opinión de los mortales (doxa), que la diosa invita a no seguir, no explicando por tanto la aparente contradicción generada por el hecho de que probablemente la mayoría del texto (ahora perdido) se dedicó a la doxa, a los fenómenos.
Desde nuestro punto de vista consideramos que el permanecer en la doxa, después de conocer la verdad, significa recuperar los fenómenos desde la óptica de ser.
Resuenan los pasos de la Disciplina, sobretodo en la visión de la ida y vuelta, en la secuencia de vuelta, al llegar al Paso 1: Fuera de la conciencia, de su estructura, de su memoria y percepción-sensación del exterior, llena de objetos y fenómenos, a los cuales es interesante prestar atención”
Conclusiones
Sobre la base de las sintéticas anotaciones reportadas, creemos en conclusión que es posible reconocer en Parménides un antecedente de la Disciplina mental, más precisamente como un camino mental de acercamiento a otro Plano, aunque no es un procedimiento con pasos e indicadores, pero con la plena conciencia de poder llegar al Ser, de poder acceder a lo Profundo por la vía mental.
Loredana C., 2009
5 Nota del traductor: Método, del griego meta, μετά, (más allá) y hodos, ὁδός, (camino) “camino para llegar más lejos”.
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Bibliografía:
Parmenide, Poema sulla natura, Traducción de Giovanni Reale, Ensayo introductorio y Comentario de Luigi Ruggii, Bompiani, Il pensiero occidentale, 2003.
Parmenide, Poema sulla natura, a cargo de Giovanni Cerri, Biblioteca Universale Rizzoli, Milano, 2006
Platone, Tutte le opere, Newton & Compton editori, Roma, 1997
Martin Heidegger, Parmenide, Adelphi edizioni, Milano, 1999
Nestor Luis Cordero, Siendo, se es. La tesis de Parménides, Editorial Biblos Filosofía, Buenos Aires, 2005
Nicola Abbagnano, Storia della filosofia, Vol. 1, Il pensiero greco e cristiano: dai preseocratici alla scuola di Chartres, Istituto geografico de Agostani, Novara, 2006
Martin Heidegger, Saggi e discorsi, a cargo de Gianni Vattimo, Ugo Mursia Editore, Milano, 2007
Martin Heidegger, Holderlin e l'essenza della poesia, in Arte y poesia, ed. Fondo de cultura economica, Mexico 1958
Roberto Baldini, L’estasi e l’enigma nel poema di Parmenide, www2.unipr.it/~pieri/File%20PDF/L_estasiel_enigma.pdf
Eduardo Gozalo, Appunti di viaggio, 2000, inedito
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Parménides
A cerca de la naturaleza
Para la versión española, la traducción de los 8 primeros apartados es de José Gaos, (en Antología filosófica: la filosofía griega), del 9 al 19 usamos la traducción de Santiago González Escudero, pero hemos mantenido el orden de los fragmentos según H. Diels-W.Kranz (1934).
Proemio
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Las yeguas que me llevan me condujeron hasta la meta de mi corazón, pues que en su carrera me trasportaron hasta el famoso camino de la deidad que, solo, lleva a través de todo al hombre iniciado en el saber. Hasta allí fui llevado, pues hasta allí me llevaron las muy inteligentes yeguas que tiran de mi carro, mientras que unas doncellas me enseñaban el camino.
El eje, inflamándose en los cubos, impelido de ambos lados por las dos redondas ruedas, lanzaba un grito de siringa, en tanto se apresuraban por conducirme hasta la luz las doncellas del Sol, dejando atrás las moradas de la Noche, quitándose con las manos de las cabezas los velos.
Allí están las puertas de los caminos de la Noche y del Día, sujetas entre un dintel y un umbral de piedra, altas hasta el éter, cerradas con ingentes hojas, de las que la Justicia fecunda en penas guarda las llaves maestras.
Induciéndola con blandas razones, las doncellas la convencieron inteligentemente de que sin tardanza les quitase de las puertas la barra sujeta con un cerrojo. Y las puertas abrieron una boca inmensa al desplegar las alas y hacer girar sucesivamente en los quicios sus ejes de fuerte bronce, sujetos con clavijas y pernos. Allá, pues, a través de las puertas, guiaron en línea recta las doncellas por la calzada carro y yeguas.
Y la diosa me acogió benévolamente. Tomó mi mano derecha en la suya y me habló dirigiéndome estas palabras:
Oh, joven, que en compañía de inmortales conductores y traído por esas yeguas arribas a nuestra morada, salud, pues que no es un destino aciago quien te impulsó a recorrer este camino, que está, en efecto, fuera del trillado por los hombres, sino la ley y la justicia. Mas necesidad es que te informes de todo, tanto del intrépido corazón de la Verdad bien redonda, cuanto de las opiniones de los mortales, en las que no hay una fe verdadera. Pero en todo caso aprenderás también esto, cómo necesitaban haber puesto a prueba cómo es lo aparente, recorriéndolo enteramente todo.
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Mas tú, de este camino de busca aparta el pensamiento que pienses, no te fuerce el hábito preñado de experiencia a entrar por este camino, moviendo ciegos ojos y zumbantes oídos y lengua, antes juzga con la razón la muy debatida argumentación por mí expuesta. Una sola posibilidad aún de hablar de un camino queda.
Primera parte
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Sin embargo, considera firmemente con el pensamiento lo ausente como presente. Porque no cortarás a lo que es de su contacto con lo que es, ni esparcido por todas las partes del mundo, ni recogido.
3
Igual me es todo punto de partida, pues he de volver a él.
4
Pero ven, y te diré, y tú retén las palabras oídas, qué únicos caminos de busca son pensables. El uno, que es y que no es posible que no sea, es la vía de la Persuasión, pues sigue a la Verdad. El otro, que no es y que necesario es que no sea, éste, te digo, es un sendero ignorante de todo. Porque ni puedes conocer lo que no es, pues no es factible, ni expresarlo.
5
Pues una misma cosa es la que puede ser pensada y puede ser.
6
Necesario es que aquello que es posible decir y pensar, sea. Porque puede ser, mientras que lo que nada es, no lo puede. Esto te pido consideres. De este primer camino de busca, pues, te aparto, pero también de aquel por el que mortales que nada saben yerran bicéfalos, porque la inhabilidad dirige en sus pechos el errante pensamiento, y así van y vienen, como sordos y ciegos, estupidizados, raleas sin juicio, para quienes es cosa admitida que sea y no sea, y lo mismo y no lo mismo, y de todas las cosas hay una vía de ida y vuelta.
7
Pues jamás domarás a ser a lo que no es. Pero tú, de este camino de busca aparta el pensamiento que pienses.
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Una sola posibilidad aún de hablar de un camino queda: que es. En este hay muchísimos signos de que lo que es no se ha generado y es imperecedero, pues es de intactos miembros, intrépido y sin fin. Ni nunca fue, ni será, puesto que es, ahora, junto todo, uno, continuo. Porque ¿qué origen le buscarás? ¿cómo, de dónde habría tomado auge? De lo que no es, no te dejaré decirlo ni pensarlo, pues no es posible decir ni pensar que no es. Y ¿qué
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necesidad le habría hecho nacer después más bien que antes, tomando principio de lo que nada es? Así, necesario es que sea totalmente, o que no sea.
Ni nunca la fuerza de la fe permitirá que de lo que no es se genere algo a su lado. Por lo cual ni generarse ni perecer le consiente la Justicia, soltando sus cadenas, sino que lo tiene sujeto. Mas el juicio acerca de estos caminos [105] se funda en esta pregunta: ¿es o no es? Pues bien, cosa juzgada es, según es necesidad, dejar el uno como imposible de pensar y nombrar, por no ser un camino verdadero, mientras que el otro es y es veraz. ¿Cómo podría ser más adelante lo que es? ¿Cómo podría haberse generado? Porque si se generó, no es, ni si está a punto de llegar a ser un día. Así, la generación se ha extinguido y es ignorado el perecer.
Tampoco es divisible, puesto que es todo igual, ni hay más en ninguna parte, lo que le impediría ser continuo, ni menos, sino que todo está lleno de lo que es. Por esto es todo continuo: porque lo que es toca a lo que es.
Y, además, está inmóvil entre los cabos de grandes cadenas, sin principio ni cese, puesto que la generación y el perecer han sido arrojados muy lejos, ya que los rechazó la fe verdadera. Es lo mismo, permanece en lo mismo, yace en sí mismo, y, así, permanece, trabados los pies, en el mismo sitio, pues una poderosa necesidad le tiene sujeto en las cadenas del límite que lo detiene por ambos lados. Por lo cual no es lícito que lo que es sea infinito, pues no es carente de nada, mientras que siéndolo carecería de todo.
Lo mismo es aquello que se puede pensar y aquello por lo que existe el pensamiento que se piensa, pues sin aquello que es, y en punto a lo cual es expresado, no encontrarás el pensar. Porque nada distingo ni es, ni será, al lado de lo que es; al menos el Destino lo ató para que fuese entero e inmóvil. Por esto son nombres todos cuanto los mortales han establecido, persuadidos de que son verdaderos: generarse y perecer, ser y no ser, cambiar de lugar, mudar de color brillante.
Y, además, puesto que tiene un límite extremo, está terminado por todas partes, semejante a la masa de una esfera bien redonda, desde el medio igualmente fuerte por todas partes, pues necesario es que no sea ni más fuerte, ni más débil en una parte que en otra. Porque no hay nada que pudiera hacerle dejar de extenderse por igual, ni hay manera de que lo que es pueda ser aquí más y allí menos que lo que es, ya que es todo inexpoliable. Pues aquello desde lo que todas partes es igual, impera del mismo modo entre los límites.
9
Mas ya que todo fue luz y noche nombrado y éstas, Según sus virtualidades [fueron atribuidas] a tales o cuales cosas todo lleno está, a la vez, de luz y de noche invisible, ambas iguales, porque nada hay allende estas dos.
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Conocerás la phísis etérea y en el éter todos los signos, y del resplandeciente sol, pura antorcha, las obras devastadoras, y de dónde llegó a ser.
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Y las circulantes obras averiguarás de la luna de redondo eje y su origen. Conocerás el cielo que retiene [todo] en torno, de dónde emergió y cómo lo forzó impelente Ananke a retener los límites de los astros.
11
Cómo fue que la tierra, sol y luna y éter común y celestial Vía Láctea y Olimpo extremo y fuerza ardiente de los astros, fueron impulsados a ir naciendo.
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Los anillos más estrechos se llenaron de fuego sin mezcla, los siguientes, de noche; y de entre ambos se proyecta porción de llama. Y en el medio de estos, la diosa que todo lo dirige, pues en todas partes rige el doloroso nacimiento y la mezcla, enviando a lo masculino lo femenino para mezclarse y, a su vez, contrariamente, lo masculino a lo femenino.
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Concibió a Eros el Primero de todos los dioses.
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brillando de noche con luz ajena, en torno a la tierra.
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Siempre mirando hacia los rayos del sol.
15a
[La tierra es] en agua arraigada
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Pues tal como cada cual tiene la mezcla de muy extraviados miembros así el conocimiento (noûs) está a disposición de los hombres. Pues lo mismo eso es lo que la naturaleza (phýsis) peculiar de los hombres conoce, en los hombres, para todos y para todo. Pues lo más es el pensamiento.
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Los niños en los de derecha, a la izquierda las niñas.
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15
Cuando la mujer y el hombre mezclan juntos simientes de Amor, el poder que se forma las venas, de sangres diversas procedente, guardando un justo equilibrio, plasma cuerpos bien dispuestos. Pero si, al mezclarse las simientes, las fuerzas pugnan sin hacer una sola, mezclados los cuerpos, funestas resultarán por su doble simiente el naciente sexo.
19
Así, pues, emergieron, según el parecer, estas cosas y ahora son, y, a partir de aquí, habiendo madurado, acabarán. A ellos los hombres nombre impusieron acuñado para cada cual.

Arte en la Universidad del Futuro . CEH



Un evento para ir abriendo mentes hacia una construcción que incluya la mejora de lo existente como propuesta a futuro con ponencias, talleres y mesas de debate.
Desarrollo del conocimiento
al servicio del ser humano
CEH


Pintura Cenestésica La composición El tema de la composición, armonía de composición y color, belleza, etc., como algo innato en el ser humano, todos nacemos con estas cualidades. La educación debe permitir al discípulo una experiencia de sus propios registros, y ofrecerle la posibilidad mediante la información recopilada por los estudios del tema en favorecer su desarrollo. El trabajo consiste en esparcir arbitrariamente sobre una superficie recortes de papeles, sin intención previa, arbitrariamente. A continuación con un "visor" marco de sencilla cartulina, pedimos al alumno que se imagine éste como la pantalla de una nave que busca un lugar adecuado para posarse, el lugar debe reunir las condiciones de atractivo, con impacto emotivo. Una vez seleccionado el encuadre, comprobamos fácilmente los registro de composición, armonía, belleza, posteriormente podemos pasar a explicar las leyes de la composición según distintos autores.
"Durante este proceso, me encontraba en la fase final de nivelación e inicio de la disciplina energética, y aplicándolo después de las rutinas, comprobé que me facilitaba captar imágenes que en la propia rutina me eran difíciles y confusas de retener" La imagen cenestésica Por un procedimiento similar, se esparce sobre una superficie papeles recortados sin ninguna intención previa. Nos movemos alrededor de la superficie observando sin fijarnos en el detalle de los que ven nuestros ojos, es decir de la imagen objetiva que tendríamos sobre la superficie y, si estando muy atentos a la sensación interna. Enmarcamos esa zona y sin buscar el detalle de lo enmarcado, comenzamos nuestro trabajo, el resultado obtenido, me daba el registro cenestésico de comunión con lo profundo, de solidaridad con el proceso de otros, etc. Del ejercicio intelectual de una particular visión desprejuiciada sobre los paisajes (paisaje interno) y de una atenta práctica sobre la propia mirada.

Luis Miguel Galleo Ureña

Hacia las Artes Escénicas Humanistas: recreando nuevos paisajes para la humanidad Concepto. Las Artes escénicas fueron dadas a la humanidad para trasladar enseñanzas y mensajes de otros paisajes, fue en un principio una actividad mágica y oracular, para posteriormente convertirse en instrumento de discursos y paradigmas sociales mayoritarios. En cualquier caso, una re-creación de imágenes que buscan con-mover a los espectadores.
Actualmente vivimos en las sociedades de la Imagen, y qué duda cabe que las artes escénicas en toda su amplitud, como durante todo momento histórico, apuntalan un paisaje social y personal muy concreto, incidiendo en discursos e imágenes que apuntalan subjetividades sometidas individual y socialmente. El Teatro humanista concibe las artes escénicas como una intervención dramática en la realidad discursiva social y personal, no como un espectáculo, sino como la re-creación de nuevos paisajes personales y sociales, en las que el actor-militante te enfrenta a su realidad psíquica propia y se convierte en imagen de nuevos paradigmas posibles. Se trata de acabar con el concepto de arte escénica como espectáculo para sustituirla por intervención, sustituir el concepto de compañía teatral para sustituirlo por el de Unidad de actores-militantes, capaces y preparados para intervenir en la ruptura de ambientes y paisajes re-creando otros, y un nuevo concepto de espectáculo en el que el público “ensaya” soluciones a los problemas vitales y sociales tras ver a los actores-militantes. Un extracto del Teatro ascético de Grotosky, del Teatro del Oprimido de Boal desde el tamiz de Silo, y desde mi perspectiva teatral propia.

Carlos Roldán López


Mujeres divinamente inspiradas, Creta en la edad de bronce En los últimos 100 años gracias a hallazgos arqueológicos en el paleolítico, el neolítico y la edad de bronce, se obtuvieron nuevas evidencias sobre el rol fundamental y central de la mujer en la antigüedad. Aun así la gran mayoría de la actual sociedad todavía no sabe nada de esto. Es más, se trata este tema como si fueran tonterías, fantasías de unas feministas chifladas. Todavía es una verdad inmovible que fue lo masculino quien creó toda la historia humana, que la mujer siempre tuvo un papel secundario o de ayudante. Se cree todavía firmemente, que en las religiones es exclusivamente el dios masculino que creó el mundo. Solamente en el último siglo la situación de la mujer comenzó a cambiar. Gracias a los descubrimientos sobre la Europa Antigua, podemos tener una nueva luz sobre nuestras antecesoras. Personalmente, he podido visitar los restos de la cultura Minoica: ejemplo de una civilización urbana, altamente desarrolladla y gobernada por mujeres. Sus ciudades tenían hasta 80.000 habitantes, sin construcciones para defensa y ninguna evidencia de una liga de guerreros. Los hombres eran navegantes. Los palacios eran maravillas arquitectónicas, como el de palacio de Knossos, con sistemas de drenaje, inodoros intactos y una especie de calefacción con agua caliente. Todo esto nos lleva a reflexionar sobre el rol de la mujer en la historia y a preguntarnos: ¿Cómo fue lo típico femenino hasta la edad de bronce?

Angelika Klatte

Las manifestaciones del plano supermental - LA RELIGIÓN INTERIOR - Cuadernos de Escuela n°5 - H. Van Doren




Los cuidadores se han preocupado de unir todos los altares con el plano supermental y aún los lugares centrales alrededor de los que se agolpan multitudes por cualquier motivo... Ya esta unión debe estar por terminar de efectuarse para salvación de la humanidad y descenso real de la ciudad de Dios.
"Esta ciudad de cristal puro será en el mundo cuando se instale en cada hombre y vaya uniéndose a la
 Forma desde el centro de cada hombre, desde su altar interior.
Para ello los cuidadores se preocupan de explicar según el entendimiento de cada cual, cómo debe ser la unión con la Forma y cómo recibir de ella toda su fuerza para mejoría de todos.
"Ampliando el círculo hasta lo más externo de la humanidad y uniendo todos los puntos de los hijos de Dios en los cuidadores, podrá materializarse la Forma supermental. Por esto, ellos han de comprender la compasión que lleva a salvar a toda la humanidad y a toda criatura viviente. Toda criatura humana o no, es sacramental y en su liberación ayuda a materializar el plano, a divinizar la Creación.
"...Las manifestaciones del plano supermental, son las de la luz".

LA RELIGIÓN INTERIOR

A.-"...Entonces, para que resulten ejemplificadoras, aquellas figuras pueden estar a la vista en el lugar.
"Un hombre sin conocimiento será dado a confundir esos objetos con artificios rituales.
Se trata sin embargo, de clavículas del camino interno.
"Aunque esos peligros sean ciertos, se da oportunidad a los avanzados a tener sus ambientes constituidos como fuera enseñado. Ni las claves del recinto, ni el círculo, el árbol y sus frutos en el lugar central, pueden dejar de colocarse por abstención o comedimiento. Tampoco los cinco colores que sirven de luminarias, ni la mesa de
piedra.
"Esta mesa, que no es la sacrificial de los filisteos del círculo externo, es cátedra del Señor para conocimiento Mayor y base para las operaciones cualesquiera sean las vías elegidas...
"Desde allí se mantiene y materializa el templo interior que no está en lugar alguno, sino en plano supermental. Los cuidadores del templo tienen su lugar descrito que utilizan como unión con el templo escondido... De diversas religiones dispusieron los cuidadores para unir las plegarias con el plano supermental y así mismo sus objetos de culto fueron tratados para reunir la energía de los devotos y materializar la Forma.
"La obra importante, la de la mesa, muestra rastros nuestros en todos los altares.
Es gracias al altar que la energía de la Forma fue siempre devuelta purificada a los creyentes, a veces por medio de sacramentos.
"Igual efecto se ha mantenido en los recintos de egipcios, chinos y pueblos montañosos, en el Arca de la Alianza, los altares de cristianos y paganos y en la piedra de la Khaba. Entre los pueblos cálidos el mismo bosque, y si isleños, la isla sagrada, han valido igual que para aquéllos.
"Los cuidadores se han preocupado de unir todos los altares con el plano supermental y aún los lugares centrales alrededor de los que se agolpan multitudes por cualquier motivo... Ya esta unión debe estar por terminar de efectuarse para salvación de la humanidad y descenso real de la ciudad de Dios.
"Esta ciudad de cristal puro será en el mundo cuando se instale en cada hombre y vaya uniéndose a la Forma desde el centro de cada hombre, desde su altar interior.
Para ello los cuidadores se preocupan de explicar según el entendimiento de cada cual, cómo debe ser la unión con la Forma y cómo recibir de ella toda su fuerza para mejoría de todos.
"Ampliando el círculo hasta lo más externo de la humanidad y uniendo todos los puntos de los hijos de Dios en los cuidadores, podrá materializarse la Forma supermental. Por esto, ellos han de comprender la compasión que lleva a salvar a toda la humanidad y a toda criatura viviente. Toda criatura humana o no, es sacramental y en su liberación ayuda a materializar el plano, a divinizar la Creación.
"...Las manifestaciones del plano supermental, son las de la luz".

B.- Lo anterior es una forma de explicación y ésta también vale. El templo interior nada tiene que ver con lugares de culto. Tampoco es el recinto crepuscular de la baja conciencia. Es el recinto luminoso de una conciencia cristalina no perturbada por ensueños. Allí se identifican lo uno con el Todo.
Para entrar al recinto es necesario el estado de pureza interior. Decir "pureza interior", es decir: no-ensueño, no-sobresalto, paz consigo mismo. Sin pureza es inútil todo esfuerzo por penetrar.
Lograda la pureza como estado de conciencia despierta y acorde consigo misma, se puede empezar a visualizar una esfera transparente en el interior del pecho. Esta es una representación y no una Forma Trascendental, pero que conecta con ésta, gracias a los que dedican su esfuerzo para unir todas las esferas cristalinas con el plano trascendental.
La esfera imaginada en el pecho se "carga" en los momentos de alegría y bienestar, de modo que en los momentos de infortunio se la vuelve a imaginar para que ésta "devuelva" su energía positiva. Se trata de una suerte de acumulador interno que devuelve tanto cuanto se le dio.
Ahora bien, esto no pasaría del simple plano psicológico de la representación si las esferas no estuvieran, además, conectadas realmente con un plano mayor por medio de otras formas y de otros actos de mayor pureza que efectúan algunos para beneficio
propio y de los demás.
No basta, por tanto, con que cualquiera que desee represente en su interior la esfera y luego la trabaje del modo descrito para obtener resultados reales. Sin duda obtendrá resultados psicológicos pero no objetivos. Para que lo segundo sea posible, es necesario que en alguna ocasión se le pase la "fuerza", o se le transfiera el contexto
con el plano trascendental. Esta operación del pase de fuerza debe registrarla el interesado con una real conmoción interna no debida a simples fenómenos síquicos sino a un contacto real con una fuente de energía mayor.
De manera que el contacto puede pasarse de uno a otro, pero para eso será necesario que quien lo pase haya a su vez recibido lo mismo de otro en alguna ocasión (recuérdese la "imposición de manos", los "sacramentos", etc., en casi todas las religiones que aluden a este asunto).
Ahora bien, la energía obtenida por transferencia personal a la vez regresa al plano trascendental por la "carga" que cada uno de los que la han recibido devuelve, al referirse a su esfera personal de un modo positivo.
Ese "acumulador" super-mental, trascendental, no está ubicado en ningún lugar y no es representable mentalmente aunque puede registrarse como un acto puro trascendental, como vórtice de energía.
A mayor carga positiva de la esfera personal, mayores resultados cuando esa energía es requerida. Cuando participan multitudes humanas (que han recibido la Fuerza o el contacto), la Forma supra-mental es de energía enorme.
En algunas épocas, las religiones externas se derrumban al secularizarse y perder contacto con planos superiores. La oración tiene entonces sólo carácter ritual y la fe se anula.
Esa situación crea un vacío en la conciencia humana, lo que a su vez permite que nuevamente se restablezca el contacto, pero por medio de formas nuevas que superan las desgastadas de las etapas anteriores. De este modo se va mejorando el género humano y ganando en conciencia de Sí, ganando en liberación.
La simple meditación positiva y consciente puede efectuarse utilizando la esfera transparente para acumular y recibir energía cuando fuera necesario. Quienes se ocupan de complejas vías trascendentales trabajan en la comunicación del plano trascendental con el plano psicológico a modo de "puentes" entre uno y otro nivel (en
los "pontífices" y los mesías de las religiones externas está este principio expuesto de manera deformada).

C.-La verdad de la Religión Interior se experimenta como realidad personal y no según la influencia del culto y de los sacerdotes de las religiones externas e idólatras.
La Religión Interior es alegre y profunda. Ama al cuerpo, a la naturaleza, a la humanidad y al espíritu. Reniega de los sacrificios, del sentimiento de culpa y de las amenazas de ultratumba.
La Religión Interior no opone lo terreno a lo eterno, sino que los comprende como proceso de una misma existencia divina.

La Religión Interior es RELIGIÓN, CIENCIA Y ARTE.
RELIGIÓN, porque nos conecta con el Universo-Dios.
CIENCIA, porque nos da comprensión.
ARTE, porque nos permite hacernos y hacer.

He aquí su enseñanza:
1. Ir contra la evolución de las cosas es ir contra uno mismo.
2. Cuando fuerzas algo hacia un fin, produces lo contrario.
3. No te opongas a una gran fuerza, retrocede hasta que aquella se debilite, entonces avanza con resolución.
4. Las cosas están bien cuando marchan en conjunto, no aisladamente.
5. Las cosas están bien cuando marchan al mismo tiempo, no cuando unas se adelantan y otras se atrasan.
6. Si para ti están bien el día y la noche, el verano y el invierno, has superado las contradicciones.
7. Si persigues el placer, te encadenas al sufrimiento.
8. En tanto no perjudiques tu salud, goza sin inhibición cuando la oportunidad se presenta; de ese modo te liberas.
9. Si persigues un fin, te encadenas.
10. Si todo lo que haces lo realizas como si fuera un fin en sí mismo, te liberas.
11. Los conflictos desaparecen cuando se entienden en su última raíz, no cuando se quiere resolverlos.
12. Cuando perjudicas a los demás, quedas encadenado, pero si no perjudicas a nadie, puedes hacer cuanto quieras con libertad.
13. Cuando tratas a los demás como quieras que te traten, te liberas.
14. No importa en qué bando te hayan puesto los acontecimientos, lo que importa es que comprendas que tú no has elegido ningún bando.
15. Sea cualquiera tu posición, tu opinión o tu bando, allí no está la verdad completa ni la liberación, allí está el ensueño. La verdad completa y la libertad surgen cuando adviertes que tu posición, tu opinión y tu bando son para ti, ensueños.
16. Cuando encuentres una gran fuerza, alegría y bondad en tu corazón o cuando te sientas libre y sin contradicciones, inmediatamente agradece a tu dios interior. Cuando te suceda lo contrario, pídele con fe y aquel agradecimiento que acumulaste en tu dios interno, volverá convertido y ampliado en beneficio.
Pero no puedes pedir a tu dios si antes no has tomado contacto con él, entregándole alegremente tu bondad. Cuanto mayor sea tu agradecimiento, mayor beneficio volverá cuando sea necesario. De este modo sencillo llegarás a experimentar que tu inmortalidad y evolución dependen del crecimiento de tu dios interior.
Jamás pidas a tu dios interior algo que se oponga a esta enseñanza, porque te dará de acuerdo a tu pedido y entonces, empezarás a encadenarte tú mismo.

Cuadernos de Escuela n°5 - H. Van Doren
Primera Edición 28 de octubre de 1973
 

  

Lettere ai miei amici. Cartas a mis amigos (italiano)


. Dirò che quanti come noi credono nell’evoluzione umana non si sentono affatto depressi per i cambiamenti, ma desiderano che l’accelerazione degli avvenimenti aumenti ancora e nello stesso tempo cercano di adattarsi sempre meglio ai tempi nuovi.

Lettere ai miei amici

Sulla crisi personale e sociale di questo momento storico


PRIMA LETTERA AI MIEI AMICI

Cari amici,

Da qualche tempo ricevo lettere provenienti da diversi paesi nelle quali mi si chiedono spiegazioni o maggiori ragguagli su temi trattati nei miei libri. In genere si pretendono chiarimenti su questioni molto concrete, quali la violenza, la politica, l’economia, l’ecologia, i rapporti sociali e quelli interpersonali. Dato che, come si vede, le preoccupazioni sono molte e diverse, non potranno che essere gli specialisti di tali questioni a fornire le risposte. E io non sono certo uno specialista.
Cercando di non ripetere, per quanto possibile, quello che ho già scritto altrove, spero di riuscire a delineare qui, in poche righe, la situazione generale in cui ci tocca vivere e la direzione tendenziale degli avvenimenti nel prossimo futuro. In altre epoche si sarebbe scelto come filo conduttore di una descrizione di questo genere l’idea di “malessere della cultura”; ma al giorno d’oggi preferiamo parlare delle rapide trasformazioni che si stanno verificando nell’economia, nelle abitudini, nelle ideologie e nelle credenze, cercando di seguire le tracce di quella sensazione di disorientamento che le accompagna e che sembra soffocare tanto gli individui che i popoli.
Prima di entrare in tema vorrei fare due avvertenze: la prima riguarda il mondo che se ne è andato e che questo scritto sembra descrivere con una certa nostalgia; l’altra si riferisce alla forma espositiva che potrebbe sembrare totalmente priva di sfumature, dato che attribuiamo a coloro che critichiamo un modo di presentare le cose quasi primitivo che non corrisponde alla realtà. Dirò che quanti come noi credono nell’evoluzione umana non si sentono affatto depressi per i cambiamenti, ma desiderano che l’accelerazione degli avvenimenti aumenti ancora e nello stesso tempo cercano di adattarsi sempre meglio ai tempi nuovi. Per quanto riguarda il modo di presentare gli argomenti dei difensori del “Nuovo Ordine”, posso aggiungere quanto segue: mentre parlo di loro, non hanno smesso di risuonare in me gli echi di due opere letterarie tanto diverse come 1984 di Orwell e Il mondo nuovo di Huxley. Questi straordinari scrittori hanno prefigurato un mondo futuro in cui, con mezzi sia violenti che persuasivi, l’essere umano finiva per essere annullato o trasformato in robot. Credo che entrambi abbiano attribuito nei loro romanzi troppa intelligenza ai “cattivi” e troppa stupidità ai “buoni”, spinti forse da un pessimismo di fondo che non è il caso di discutere ora. I “cattivi” di oggi sono persone piene di problemi ed estremamente avide ma in ogni caso incapaci di guidare processi storici che chiaramente sfuggono alla loro volontà e capacità di pianificazione. In genere, si tratta di persone poco dedite allo studio che hanno al proprio servizio tecnici che dispongono di risorse frammentarie e pateticamente insufficienti. Pertanto, chiederei di non prendere troppo sul serio alcuni paragrafi in cui ci siamo semplicemente divertiti a mettere loro in bocca parole che non dicono ma che descrivono bene le loro intenzioni. Credo che si debba considerare queste cose senza alcuna solennità (che è poi tipica dell’epoca che sta morendo) ma che si tratti piuttosto di affrontarle con il buon umore e lo spirito scherzoso che pervade le lettere scambiate da persone veramente amiche.

1. La situazione attuale

Fin dall’inizio della sua storia l’umanità ha lottato per assicurarsi una vita migliore ed in questo modo è evoluta. Nonostante i progressi, tuttavia, il potere e la forza economica e tecnologica sono oggi utilizzati in vaste regioni del mondo per assassinare, impoverire ed opprimere; e questo mette anche in pericolo il futuro delle nuove generazioni e l’equilibrio generale della vita sul pianeta. Mentre una piccola percentuale dell’umanità possiede grandi ricchezze, la maggioranza soffre gravi privazioni. In certi luoghi ci sono lavoro e retribuzioni adeguate, in altri la situazione è disastrosa. Ovunque i settori più umili della popolazione sopportano situazioni tremende pur di non morire di fame. Oggi, per il solo fatto di essere nato in una società, ogni essere umano ha diritto, come minimo, ad un’alimentazione adeguata, all’assistenza sanitaria, ad una casa, all’educazione, ad indumenti, servizi... e giunto a una certa età sente il bisogno di vedere assicurato il proprio futuro per il tempo di vita che gli rimane. A pieno diritto la gente vuole tutto ciò per sé e per i propri figli, ed ambisce a che questi possano avere una vita migliore della propria. Eppure, queste che sono le aspirazioni di miliardi di persone oggi non vengono soddisfatte.

2. L’alternativa di un mondo migliore

Nel tentativo di rendere meno acuti i problemi cui abbiamo accennato, sono stati tentati diversi esperimenti economici che hanno dato risultati disuguali. Attualmente si tende ad applicare un modello basato sull’ipotesi, non dimostrata, che le leggi di mercato siano in grado di regolare automaticamente il progresso sociale, eliminando i disastri prodotti dal precedente dirigismo economico. Secondo questo schema, le guerre, la violenza, l’oppressione, le disuguaglianze, la miseria e l’ignoranza tenderanno a diminuire senza che si verifichino perturbazioni rilevanti. I diversi paesi entreranno a far parte di mercati regionali e così si arriverà ad una società mondiale senza barriere di sorta. E proprio come i settori più poveri delle zone sviluppate vedranno migliorare il proprio livello di vita, così anche le regioni meno avanzate risentiranno degli influssi del progresso. La maggioranza della popolazione si adatterà ovunque al nuovo modello che tecnici competenti oppure uomini d’affari saranno in condizione di mettere in pratica. Se qualcosa non funzionerà il cattivo risultato non dipenderà dalle leggi economiche naturali ma dall’incapacità di tali specialisti che, come succede in qualunque azienda, verranno sostituiti tutte le volte che risulterà necessario. D’altra parte, in una società “libera” come quella in questione, sarà il pubblico a scegliere democraticamente tra le varie opzioni offerte da uno stesso sistema.

3. L’evoluzione sociale

Se questa è la situazione attuale e se questa è la proposta che ci viene presentata per costruire un mondo migliore, occorre riflettere brevemente sulla validità di tale proposta. In effetti, sono stati condotti numerosi esperimenti economici che hanno dato risultati disuguali: ciò nonostante ci viene detto che il nuovo esperimento rappresenta l’unica soluzione per i nostri problemi fondamentali. Eppure, non riusciamo a comprendere alcuni aspetti di una simile proposta.
In primo luogo c’è il tema delle leggi economiche. Si afferma che esisterebbero alcuni meccanismi – simili a quelli esistenti in natura - che, se lasciati agire liberamente, sarebbero in grado di regolare l’evoluzione sociale. Abbiamo difficoltà ad accettare che un qualsiasi processo umano e, ovviamente, il processo economico, sia dello stesso ordine dei fenomeni naturali. Crediamo, al contrario, che le attività umane siano non-naturali, intenzionali, sociali e storiche; fenomeni questi che non esistono né nella natura in generale né nelle specie animali. Trattandosi poi di intenzioni e di interessi, non abbiamo ragione di credere che i settori che godono del benessere facciano qualcosa per aiutare i meno favoriti a superare le loro difficoltà.
In secondo luogo ci pare inadeguata la giustificazione che ci viene data riguardo all’esistenza di grandi differenze economiche tra alcuni settori privilegiati e la maggioranza della popolazione, utilizzando l’argomento che tali differenze non hanno mai impedito il progresso della società. La Storia ci insegna che i popoli sono progrediti quando hanno reclamato i propri diritti nei confronti dei poteri stabiliti. Il progresso sociale non si è verificato perché la ricchezza accumulata da un settore si è poi riversata automaticamente “verso il basso”.
In terzo luogo ci sembra eccessivo proporre come modello determinati paesi che, avendo adottato quell’economia ipoteticamente libera, hanno oggi raggiunto un buon livello di vita. Tali paesi hanno scatenato guerre di espansione ai danni di altri paesi, imposto il colonialismo, il neo-colonialismo e la spartizione di nazioni e regioni; hanno accumulato ricchezze grazie alla discriminazione e alla violenza, e infine hanno assorbito manodopera a buon mercato mentre parallelamente imponevano condizioni di scambio sfavorevoli alle economie più deboli. Si potrà argomentare che tali procedimenti erano un tempo ritenuti “buoni affari”. Ma, se si afferma questo, non si potrà più sostenere che il buon livello di vita di quei paesi risulta indipendente da un rapporto del tutto speciale con altri popoli.
In quarto luogo c’è l’argomento del progresso scientifico e tecnico e della capacità di iniziativa che si sviluppa in un’economia “libera”. Riguardo al progresso scientifico e tecnico, si deve sapere che questo opera fin da quando l’uomo ha scoperto la clava, la leva, il fuoco e così via, e che la sua accumulazione storica non sembra essere dipesa molto dalle leggi di mercato. Se, utilizzando tale argomento, si vuol invece dire che le economie opulente attraggono talenti, pagano la strumentazione e la ricerca e che - infine - creano incentivazione tramite migliori remunerazioni, diremo che è così da millenni e che nemmeno questo si deve a un particolare tipo di economia ma semplicemente al fatto che in un certo luogo esistono risorse adeguate di qualunque origine esse siano.
In quinto luogo c’è da considerare l’espediente di spiegare il progresso delle comunità di cui si diceva con il fatto che possiedono, come intangibile “dono” naturale, talenti speciali, virtù civiche, laboriosità, organizzazione e cose del genere. Questo non è un argomento ma un atto di devozione con cui si fa scomparire con un trucco la realtà sociale e storica che rende conto di come tali popoli si siano formati.
Certo non ci risulta facile comprendere come questo modello, con simili precedenti storici, possa risultare sostenibile nel prossimo futuro; ma questo fa parte di un’altra discussione, della discussione volta a chiarire se l’economia libera di mercato esista realmente o se non si tratti invece di protezionismi e dirigismi mascherati che all’occasione aprono determinate valvole lì dove sentono di dominare la situazione, chiudendone altre nel caso contrario. Se le cose stanno così qualunque promessa di progresso resterà lettera morta e tutto si limiterà ad una vera esplosione e diffusione della scienza e della tecnologia, che si daranno indipendentemente dall’ipotetico automatismo delle leggi economiche.

4. Gli esperimenti futuri

Come è sempre successo il modello vigente verrà sostituito, quando risulterà necessario, da un altro modello che ne “correggerà” i difetti. Su questa linea, passo dopo passo, la ricchezza continuerà a concentrarsi nelle mani di una minoranza sempre più potente. E’ chiaro che l’evoluzione umana non si fermerà per questo né che verranno meno le legittime aspirazioni dei popoli. Ma, almeno, nel giro di poco tempo verranno spazzate via le ultime ingenuità che danno come sicura la fine delle ideologie, dei conflitti, delle guerre, delle crisi economiche e dei disordini sociali. E’ ovvio che tanto i conflitti che le soluzioni assumeranno una dimensione mondiale dato che non potranno più esistere punti privi di connessione con gli altri. Un’altra cosa è poi sicura: non saranno più sostenibili né gli attuali schemi di dominio né tantomeno le forme di lotta in vigore fino al giorno d’oggi.

5. Il cambiamento e le relazioni interpersonali

Tanto la regionalizzazione dei mercati che le rivendicazioni localistiche ed etniche tendono a disintegrare lo Stato nazionale. L’esplosione demografica nelle regioni povere porta il fenomeno dell’emigrazione a livelli incontrollabili. La grande famiglia contadina si disgrega spingendo le generazioni giovani verso gli agglomerati urbani. La famiglia urbana industriale e post-industriale si riduce al minimo, mentre le macro-città assorbono contingenti umani formatisi in paesaggi culturali estranei. Le crisi economiche e la riconversione dei modelli produttivi fanno sì che la discriminazione appaia di nuovo con forza. Nel contempo, l’accelerazione tecnologica e la produzione di massa rendono obsoleti i prodotti già nel momento in cui entrano nel circuito di consumo. La sostituzione degli oggetti va di pari passo con l’instabilità e la disarticolazione delle relazioni umane. La vecchia solidarietà, erede di quella che un tempo si chiamava “fraternità”, ha finito per perdere significato. Quelli che in un’altra epoca erano i compagni di lavoro, di studio, di sport o gli amici assumono ora il carattere di concorrenti; i componenti della coppia lottano per il predominio, calcolando fin dall’inizio della relazione quale sarà la rispettiva quota di profitto nel caso rimangano uniti e quale nel caso si separino. Mai il mondo è stato tanto ricco di connessioni come oggi, eppure mai come oggi gli individui hanno sofferto di un’angosciosa e crescente mancanza di comunicazione. I centri urbani non sono mai stati tanto popolati, eppure ora la gente - appena può - parla di “solitudine”. Mai le persone hanno avuto tanto bisogno di calore umano, eppure qualsiasi approccio che abbia un sentore di cortesia e solidarietà oggi genera sospetto. Ecco come hanno ridotto la nostra povera gente! Hanno fatto credere a tutti gli infelici di avere qualcosa di importante da perdere e che questo indefinibile “qualcosa” è ardentemente desiderato dal resto dell’umanità! In queste condizioni si può narrare loro la favola che segue come se si trattasse della verità più vera...

6. Un racconto per aspiranti manager

“La società che sta iniziando il suo sviluppo porterà finalmente il benessere. Ma non ci saranno solo grandi benefici oggettivi: avrà luogo una liberazione soggettiva dell’umanità. La vecchia solidarietà, propria della povertà, non sarà più necessaria. Già sono in molti ad essere convinti che grazie al denaro, o a qualcosa di equivalente, si risolveranno quasi tutti i problemi; di conseguenza è lì che gli sforzi, i pensieri ed i sogni dovranno dirigersi. Col denaro si comprerà buon cibo, belle abitazioni, viaggi, divertimenti, giocattoli tecnologici e persone che facciano ciò che si desidera. Ci sarà un amore efficiente, un’arte efficiente e psicologi efficienti che sistemeranno i residui problemi personali, problemi che in seguito verranno definitivamente risolti dalla nuova chimica cerebrale e dall’ingegneria genetica”.
“In questa società opulenta diminuiranno i suicidi, l’alcolismo, le tossicodipendenze, l’insicurezza urbana e la delinquenza, come mostrano oggi i paesi economicamente più sviluppati (?). Di pari passo scomparirà la discriminazione e aumenterà la comunicazione tra le persone. Nessuno subirà più il fastidio di dover inutilmente pensare al senso della vita, alla solitudine, alle malattie, alla vecchiaia e alla morte perché con corsi adeguati e qualche aiuto terapeutico si riuscirà a bloccare questi riflessi che tanto hanno frenato il rendimento e l’efficienza della società. Tutti avranno fiducia negli altri perché la competizione nel lavoro, nello studio, nella coppia finirà per creare rapporti maturi”.
“Finalmente le ideologie scompariranno e così non potranno più essere utilizzate per lavare il cervello alla gente. Certo, nessuno impedirà la protesta o la divergenza su temi minori, a patto che per renderle pubbliche si paghino i canali adeguati. Senza confondere la libertà con il libertinaggio, i cittadini potranno riunirsi in piccoli gruppi (per ragioni sanitarie) ed esporre le loro idee in luoghi aperti (senza recare disturbo con rumori inquinanti o deturpare con pubblicità il ‘comune’, o come si chiamerà in quei tempi l’unità amministrativa)”.
“Ma la cosa più straordinaria avverrà quando non ci sarà più bisogno di alcun controllo da parte della polizia, perché ogni cittadino sarà ben determinato a proteggere gli altri dalle menzogne che qualche terrorista ideologico potrebbe tentare di inculcare. Coloro che si ergeranno a pubblici difensori mostreranno tanta responsabilità sociale da rivolgersi premurosi ai mezzi di comunicazione, dove troveranno pronta accoglienza, per mettere in guardia la popolazione; scriveranno brillanti studi che saranno immediatamente pubblicati; organizzeranno convegni nei quali formatori di opinione di grande cultura provvederanno a chiarire le idee a quei pochi sprovveduti che ancora fossero rimasti in balia delle forze oscure del dirigismo economico, dell’autoritarismo, della cultura anti-democratica e del fanatismo religioso. Non sarà neppure necessario perseguire tali disturbatori perché con un sistema di diffusione dell’informazione tanto efficiente, nessuno vorrà avvicinarli per timore di rimanere contaminato. Nel peggiore dei casi, verranno efficacemente ‘deprogrammati’; essi stessi, poi, renderanno pubblici ringraziamenti per essere stati reinseriti nella società e per i benefici che derivano dal riconoscere i pregi della libertà. Riguardo a quei valenti difensori, qualora non fossero stati specificamente scelti per compiere tale importante missione, si tratterà di gente comune, che potrà così uscire dall’anonimato, godere del giusto riconoscimento sociale per le proprie qualità morali, firmare autografi e - com’è logico - ricevere il meritato compenso”.
“L’Azienda sarà la grande famiglia che favorirà la qualificazione, le relazioni e lo svago. La robotica soppianterà lo sforzo fisico tipico di altre epoche e lavorare per l’Azienda dalla propria casa costituirà una vera realizzazione personale”.
“Così la società non avrà più bisogno di organizzazioni che non facciano parte dell’Azienda. L’essere umano, che tanto ha lottato per il proprio benessere, finalmente raggiungerà il cielo. Saltando da un pianeta all’altro scoprirà finalmente la felicità. E lassù ci sarà un giovane competitivo, seducente, rampante, vincitore e pragmatico (soprattutto pragmatico)... un manager dell’Azienda!”

7. La trasformazione dell’essere umano

Il mondo sta cambiando a grande velocità e sono molte le cose in cui fino a poco tempo addietro si credeva ciecamente e che ormai non risultano più sostenibili. L’accelerazione sta generando instabilità e disorientamento in tutte le società, sia povere che opulente. In questo processo di trasformazione i dirigenti tradizionali con i loro formatori di opinione, come pure i vecchi combattenti politici e sociali non costituiscono più dei punti di riferimento per la gente. Eppure, sta nascendo una sensibilità che corrisponde ai tempi nuovi. Si tratta di una sensibilità che coglie il mondo come una globalità e quindi permette di comprendere come le difficoltà delle persone, a qualunque paese appartengano, finiscano per coinvolgere altre persone che possono trovarsi anche in luoghi molto distanti. Le comunicazioni, l’interscambio di beni ed il veloce spostamento di grandi contingenti umani da un punto all’altro del pianeta mostrano che si è in presenza di un processo sempre più spinto di mondializzazione. Stanno anche sorgendo nuovi criteri d’azione perché molti problemi vengono compresi nella loro globalità e perché coloro che desiderano un mondo migliore cominciano ad avvertire che otterranno dei risultati solo se dirigeranno i propri sforzi verso l’ambiente sul quale esercitano una certa influenza. A differenza di altre epoche piene di frasi vuote con cui si cercava il riconoscimento degli altri, oggi si comincia a valorizzare il lavoro umile e sentito attraverso il quale non si pretende di esaltare la propria figura ma di cambiare se stessi e di facilitare il cambiamento del proprio ambiente familiare, lavorativo o relazionale. Quanti amano realmente la gente non disprezzano questo compito senza fanfare, cosa che risulta invece incomprensibile a tutti gli opportunisti formatisi nel vecchio paesaggio dei leader e delle masse, paesaggio in cui hanno imparato a utilizzare gli altri per essere catapultati verso i vertici sociali. Quando qualcuno si rende conto che l’individualismo schizofrenico non ha alcuna via d’uscita e comunica apertamente a quanti conosce ciò che pensa e ciò che fa senza il ridicolo timore di non essere capito; quando si avvicina agli altri; quando si interessa di ciascuno e non di una massa anonima; quando promuove lo scambio di idee e la realizzazione di lavori d’insieme; quando mostra chiaramente la necessità di moltiplicare gli sforzi per ridare connessione ad un tessuto sociale distrutto da altri; quando sente che anche la persona più “insignificante” è per qualità umana superiore a qualsiasi individuo senz’anima posto al vertice della congiuntura epocale... Quando succede tutto questo, è perché all’interno di quella persona inizia di nuovo a parlare il Destino che ha spinto i popoli a muoversi nel cammino dell’evoluzione; il Destino tante volte distorto e tante volte dimenticato, ma sempre ritrovato nelle svolte della storia! E non si intravede solo una nuova sensibilità ed un nuovo modo di agire ma anche un nuovo atteggiamento morale ed una nuova disposizione tattica nei confronti della vita.
Se mi chiedessero di precisare meglio tutto ciò, direi che la gente, anche se questo viene ripetuto da tremila anni, sperimenta oggi in modo nuovo la necessità e la verità morale di trattare gli altri come vorrebbe essere trattata. Aggiungerei che, quasi si trattasse di leggi generali di comportamento, oggi si aspira a:
1.- una certa proporzione, nel senso che si cerca di ordinare la propria vita portando avanti le cose importanti tutte assieme ed evitando che alcune si accelerino troppo mentre altre rimangono indietro.
2.- Un certo adattamento crescente: si cerca di agire secondo una direzione evolutiva (e non semplicemente seguendo la congiuntura) e “facendo il vuoto” attorno alle diverse forme di involuzione umana.
3.- Un certo senso dell’opportunità, che significa retrocedere davanti a una grande forza (non davanti a qualsiasi inconveniente) e avanzare quando questa si indebolisce.
4.- Una certa coerenza, nel senso di accumulare azioni che danno una sensazione di unità e di accordo con se stessi, e di scartare quelle che provocano contraddizione, cioè una sensazione di disaccordo tra quello che si pensa, si sente e si fa.
Non credo che sia il caso di spiegare perché dico che “la gente sta sentendo la necessità e la verità morale di trattare gli altri come vorrebbe essere trattata”, anche a fronte dell’obiezione secondo cui la gente non agisce così in questo momento. Non credo nemmeno di dovermi dilungare in spiegazioni su ciò che intendo per “evoluzione” o per “adattamento crescente” (che è diverso dal semplice adattamento permanente). Quanto ai parametri che definiscano quando retrocedere di fronte a grandi forze o quando avanzare di fronte a forze declinanti, è indubbio che si dovrà disporre di indicatori appropriati, di cui non ho fatto menzione. Infine, costituisce comunque un compito difficile accumulare azioni unitive nelle situazioni contraddittorie che ci tocca vivere direttamente o, all’inversa, evitare quelle contraddittorie. Certo è un compito difficile ma, se si riconsidera quanto detto sopra, ci si renderà conto del fatto che ho citato tutte queste cose nel contesto di un tipo di comportamento che oggi si comincia a ritenere desiderabile, cosa, questa, che non accadeva in altre epoche.
Ho cercato di descrivere alcune caratteristiche speciali che si stanno presentando e che corrispondono ad una nuova sensibilità, ad un nuovo modo di relazionarsi a livello interpersonale ed a un nuovo tipo di comportamento individuale; tali caratteristiche, a mio parere, vanno oltre la semplice critica della situazione. Sappiamo che la critica è sempre necessaria, ma quanto più necessario è fare qualcosa di diverso da ciò che critichiamo!
Ricevete, con questa lettera, un caloroso saluto.


21 Febbraio 1991